La Última Vez: Kurt Cobain

COBAIN GRANDE

Photographs ©Jesse Frohman

La peor pesadilla de un fotógrafo es el cambio de planes a último minuto. Abandonado por la última colilla de cigarrillo y atarantado del aburrimiento, el fotógrafo suma los minutos de su larga espera sobre su reloj digital: “Ya van tres horas” piensa. Para cuando el cantante de la banda se digna en aparecer, Jesse Frohman, fotógrafo del diario Sunday Observer, sabe que nada de lo que había planeado el día anterior se hará realidad. Nada. Le habían prometido una sesión en exteriores de 5 horas con la agrupación más mediática del momento, Nirvana, pero hacia las tres y media de la tarde el manager del grupo le ha informado que ya no queda tiempo y que deberá hacer los retratos en el sótano del hotel neoyorkino “Omni”, centro de operaciones temporal de los reyes del mal llamado Grunge rock.

“¿Tienes un balde a la mano?” pregunta un desorientado Kurt. El artista visual asiente y le pregunta para qué lo quiere. “Es que creo que voy a vomitar” le dice el cantante.

Esta semana se cumple el vigésimo aniversario del suicidio de Kurt Cobain (Seattle, 5 de abril – 1994). Artista explosivo, contradictorio y multifacético, uno de los aspectos más documentados de su vida fue su relación amor-odio con los medios de comunicación. Hombre de portada en casi todas las revistas musicales especializadas de la época, la imagen que solía proyectar ante la cámara era la de un tipo con acentuado desdén, una suerte de desconfianza y apatía hacia el mundo que lo miraba a través del obturador de la máquina fotográfica. Siempre trataba de sacarle la vuelta a lo que se supone debe ser la imagen de una estrella en ascenso sideral; si debía salir guapo pues saldría feo, si debía parecer inteligente saldría tonto o, según la ocasión, sarcástico, ácido o brutal.

El presente registro fotográfico corresponde a la última sesión formal que el compositor concedió a los medios (la sesión con el francés Youri Lenquette fue una colaboración entre amigos y no considero que sea representativa de la relación de Cobain con el mainstream).  Las imágenes de Jesse Frohman, realizadas en el mes de noviembre de 1993, son un documento sobre parte de la personalidad del cerebro de Nirvana, quien por entonces atravesaba la etapa más dura de su adicción a la heroína.

Paco

KURT COBAIN 2

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Kurt Cobain AA

KURT COBAIN 3

KURT LAST

 

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El Regreso de la Viuda Negra

2013paolakudacki06© Paola Kudacki

Por estos días, Courtney Love afronta juicio en el primer caso declarado de difamación por twitter de la historia. Si bien en el pasado han existido varios casos por calumnias via esta red social ninguno, hasta el caso de Love, había llegado a los tribunales de Los Estados Unidos de Norteamérica. La raíz del juicio se remonta a un tweet de 2010, en el que la cantante insinuó que su abogada, Rhonda Holmes, fue “sobornada” tras negarse a ayudarla en una batalla legal por los bienes de su fallecido ex-marido (Kurt Cobain).

Según los expertos, el caso es monumental ya que de encontrarse culpabilidad se creará un precedente y toda persona podrá ser encontrada responsable de este tipo de acción (twittear calumnias) bajo la figura legal de difamación.

Pero, ¿es sólo por este tipo de acciones que debemos relacionar a Love? Acá algunas razones que nos recuerdan por qué se hizo conocida y por qué deberíamos prestarle atención:

Pretty On The Inside – Pretty On The Inside (1991)
En el último track de la ópera prima de Hole, Courtney escupe: ” Slut-Kiss girls won’t you promise her smack, Is she pretty on the inside? Is she pretty from the back?” Una canción directa, confrontacional y feroz en la que se cuestiona el valor de la belleza femenina concebida por el hombre y la sociedad mayoritaria.

Influenciada por el noise (Sonic Youth), punk, hardcore y heavy metal (Black Sabbath) la primera placa de la banda resume historias sobre la descomposición en la relación familiar, la paranoia y la certeza de que el tiempo pasa más rápido cuando todo se viene abajo.

Miss World – Live Through This (1994)
Acá encontramos los primeros cambios importantes: Aparecen las melodías y los medios tiempos. Tanto en el registro vocal de Love como en las guitarras de Eric Erlandson se abre el espacio a los puentes y a coros más elaborados sin dejar de lado la actitud y urgencia de las canciones.”I’m miss world, somebody kill me, Kill me pills, no one cares my friends, My friends” predica el segundo track.

Tras escuchar los dos primeros discos del combo queda claro que, efectivamente, el punk volvió a la vida en Seattle.

Celebrity Skin – Celebrity Skin (1998)
Los paisajes sombríos y el ostracismo social pierde vigencia en varios pasajes de Celebrity Skin que sonoramente es una bocanada de hard rock fresco, melódico y optimista. En términos de producción de sonido es, definitivamente, el mejor disco de la banda formada en Los Angeles y marca su salto del punk al power pop. Sí, es accesible para todos (a.k.a radiable) pero también emocionante y de buen gusto.

La letra del primer single posee sarcasmo pero a la vez resume la, por entonces, glamorosa vida de Love: “You better watch out/What you wish for/ It better be worth it/ So much to die for. Hey, so glad you could make it/Yeah, now you really made it/Hey, there’s only us left now.”

 

La Gira del Rockero Independiente

Hace un par de semanas me topé con un rockumental muy paja. Reality 86’d (We Got Power Films – 1986) documenta la última gira norteamericana de la banda de hardcore punk Black Flag. La película, filmada por David Markey en formato Super 8mm, nos ofrece una visión diferente sobre el rockero que vive en la carretera. En esta gira no hay limosinas ni groupies de compañía, no existen los jefes de prensa, no hay aeropuertos y mucho menos aviones fletados con el nombre de la banda. Y es que Reality 86’d es fascinante justamente por eso, porque es un vistazo a una gira de rock independiente. Black Flag fue la primera banda de la escena punk de la costa oeste que se atrevió a salir de gira por sus propios medios, siempre con escasos recursos y gracias al dinero que podían juntar entre sus miembros. Acá los músicos son choferes, roadies, ingenieros de sonido, asistentes y, en algunos casos, hasta la propia audiencia.

Black Flag

El guión es sencillo: Un camión frigoríco (que lleva dentro el equipo de sonido para los conciertos) y dos furgonetas son el medio de transporte de 3 bandas de punk rock (Black Flag, Painted Willie y Gone) que recorren la carretera en busca de lugares donde tocar. Las anécdotas de viaje y los momentos de ocio se mezclan con entrevistas al paso y con imágenes de conciertos en lugares tan variopintos como un campus universitario o un club de mala muerte, un teatro o la vereda de una calle, etc.

Si bien la calidad visual de la película dista años luz del mundo HD que vivimos (y padecemos) en la actualidad, este déficit técnico termina acoplándose casi a la perfección con la idea del registro documental: la pérdida de detalles, la falta de calidad focal y el casi nulo nivel de composición de las imágenes transmite calle, crudeza y visceralidad.

Momentos Imperdibles: Henry Rollins explica la razón por la que se metió al punk rock, la entrevista sobre maquillaje masculino a tres chicos de Wisconsin, la banda Gone tocando en vivo en plena calle (ante la indiferencia total de los transeúntes) y todas las presentaciones de Black Flag.

Hasta la fecha no existe una edición oficial sobre esta película asi que la única opción es verla por Youtube: