Crítica: Damon Albarn-Everyday Robots (2014)

everyday_robots_album_packshot_high_res_3

La música es el vehículo ideal para el comentario social entre generaciones y el rock es, en ese sentido, uno de sus géneros abanderados. Pero, ¿se puede criticar desde la melancolía? ¿Se puede ser honesto y musical desde la pena más profunda? Damon Albarn, voz y cerebro creativo detrás de Blur y Gorillaz, nos recuerda que sí. El sentido de Everyday Robots (2014) salta a la vista desde el título: En su primer trabajo en solitario, el hombre portada de la escena Britpop, realiza una observación inteligente sobre el efecto emocional que ejerce la tecnología (léase redes sociales, internet) sobre nosotros.

Sónicamente, la placa se apoya en su atmósfera gris, desolada; en la fragilidad emocional de un día nublado que antecede a la tormenta devastadora. Tres instrumentos conforman el esqueleto de la producción: La guitarra acústica, el piano y el sintetizador. Todo empieza con el track que da nombre al disco y su demoledora estrofa “We are everyday robots on our phones/in the process of getting home/looking like standing stones/Out there on our own.” Hostiles, por su parte, gira en torno a la escaza comunicación entre dos sujetos que juegan, abastraídos, el video game The Dark Knight. Otros cortes hacen alusión a la obsesión de tomar fotos por gusto (Photographs You Are Taking Now) o al aislamiento (Lonely Press Play).

El ambiente cargado de paisajes sonoros electrónicos (loops, samplers) ha sido obra de Richard Russell, productor y jefe fundador del sello XL Records, quien echó mano, por ejemplo, de instrumentos de percusión provenientes del África para crear aspectos rítmicos novedosos. También hay lugar para el soul y Heavy Seas of Love nos recuerda la aproximación vocal ya experimentada desde los tiempos de Blur (Tender). Resulta curioso que el tema haya contado con la participación de Brian Eno (Roxy Music, U2) en las estrofas.

El momento más emotivo del álbum llega con The Selfish Giant y su bajo que gravita como el corazón de un paciente en cuidados intensivos. Albarn canta hablando. En el sentido estricto no se trata de un vocalista muy técnico pero es capaz de conceder emoción a las palabras con tan solo una inflexión, con la armonía exacta para conmoverte hasta las lágrimas o para colocarte en un pozo sin salida. El proyecto es también una mirada autobiográfica a su vida personal; así, repasa su infancia (Hollow Pounds), su adicción a la heroína (You and Me) y su vida sentimental (The History of a Cheating Heart).

Claro, no todo en el disco es perfecto. Mr. Tembo, con su divertido ritmo up-beat, parece salido de la banda sonora de Happy Feat o Río y, en un sentido musical-conceptual, no se entiende su inclusión en la placa. Con todo, Everyday Robots, es de lo mejor que he escuchado esta primera mitad del año por su carácter claro y sin concesiones en torno a los temas que trata. En una muy reciente entrevista, consultado sobre las mayores dificultades al grabar su ópera prima, Damon Albarn dejó esta idea: “Desde un punto de vista lírico traté de ser completamente honesto. Y no es fácil ser completamente honesto.”

Paco

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s